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sábado, 31 de diciembre de 2016

ETNOCENTRISMO, DERECHOS HUMANOS Y RELATIVISMO CULTURAL

Muchos conceptos para un título, un mensaje claro antes de la entrada del nuevo año y un propósito a tener en cuenta: La tolerancia, en el mejor sentido del término. Permítanme que empiece con unas frases del célebre Bart Simpson, si, Bart Simpson, la serie televisiva, que rezaba más o menos así: “en estos tiempos que corren ¿Quién puede decir que está bien y que está mal?". No acepto el relativismo moral que algunos quieren imponer, y que las guionistas de estos geniales personajes exponían con su característico estilo.

De los Derechos Humanos se pueden decir muchas cosas, también es susceptible de crítica, pero no podemos dejar a un lado el papel tan importante que ha desempeñado la declaración del 48, y todo que sigue apartando como marco común básico de convivencia, en este mundo tan globalizado a la vez que diverso. Admito enmiendas de mejora, críticas constructivas, pero no críticas vacías sin alternativa; escépticos que critican sin aportar.

Por otro lado, importante la defensa de la diversidad cultural, pero tolerancia cero al relativismo cultural desmedido: ablación no, maltrato basado en cultura NO, otras vulneraciones flagrantes de la dignidad humana NO. No mezclemos churras con meninas, los pueblos del mundo merecen toda la protección, respeto de sus costumbres y cultura y poder preservar sus tradiciones. Pero, aberraciones amparadas en la cultura NO merecen el respeto de nadie, deben ser abolidos. Si no, aun quedarían gladiadores luchando en amparo de la tradición, o cristianos colgando de una cruz.

Pongamos como propósito para 2017 la lucha contra el etnocentrismo, que se cree por encima del bien y el mal, de la hipocresía del que se cree civilizado y mantiene Guantánamo y los CIE abiertos y mira al diferente por encima del hombro. Seamos tolerantes, sin confundirlo con “todo vale” y respetemos la diversidad luchando contra la violación de los Derechos Humanos. En definitiva: humildad y tolerancia, sin tolerancia a lo indefendible, no vaya a ser que el buen salvaje resulte ser el más civilizado de todos.



MIS MEJORES DESEOS PARA EL NUEVO AÑO PARA TODOS, EN ESPECIAL A LOS MÁS NECESITADOS Y A LOS PUEBLOS QUE LUCHAN PORQUE SE HAGA JUSTICIA: SÁHARA, PALESTINA…

martes, 27 de diciembre de 2011

GUANTÁNAMO MADE IN SPAIN

Los Centro de Internamiento de Extranjero son una auténtica aberración, al igual que Guantánamo, las prisiones marroquíes o afganas suponen un insulto a la moral, a los derechos más elementales del hombre y una flagrante vulneración de los derechos humanos. No hace falta mirar en la casa del vecino para echarse las manos a la cabeza y es que como dice un viejo proverbio chino antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa” nosotros también tenemos nuestro Guantánamo particular.

En primer lugar, quiero indicar que en los mismos se mantienen detenidos a  personas que se encuentran en situación irregular en España, esto es, sin cumplir los pertinentes requisitos burocráticos que la legislación establece a los extranjeros para poder entrar y residir en España. Por lo tanto, privan de libertad a una persona bajo el precepto de asegurar una eventual sanción administrativa –la  expulsión- impuesta  como ya hemos referido no por la comisión de un delito, sino por una infracción de naturaleza  administrativa. Según lo expuesto, se podría deducir la vulneración del art. 25. 3 de la constitución “la Administración civil no podrá imponer sanciones que, directa o subsidiariamente, impliquen privación de libertad”. Sin embargo, no lo entendió así la Sentencia del TC 115/1987 que justifico dicho internamiento cuando fuera precedido de una resolución judicial, es decir, pese a ser un procedimiento de carácter administrativo el TC considera que no se vulneraría dicho precepto constitucional pues la decisión de internamiento la tomaría en todo caso un juez. Supone, desde mi punto de vista, un intento de legitimación y justificación de una medida de privación de libertad, que aunque tomada por un juez y no por la administración, se produce en personas que como ya hemos señalado no han cometido delito alguno.

Por otro lado, creo importante señalar la situación en la que se encuentran sometidas estas personas en los CIE y el trato al que se ven sometidos durante todo el trámite de expulsión. El informe realizado por la Comisión Española  de Ayuda al Refugiado (CEAR), señala la vulneración de derechos básicos, constatando: situaciones de tortura, ausencia de sistemas de identificación de los policías, zonas grises en el sistema de video-control, negativa a elaborar partes médicos o a la  documentación de lesiones por parte del personal médico del centro o la imposibilidad de acceso directo del interno al juez o fiscal para expresar quejas o denuncia, entre otras. Podríamos seguir enumerando más casos de tratos degradantes e inhumanos, que podéis ampliar acudiendo al citado informe, pero creo que los ya citados nos puede configurar una idea  general del nivel de incumplimiento que se están produciendo de derechos fundamentales como el art. 10 de la constitución “la dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la Ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social” o el art. 5 de la declaración universal de derechos humanos “Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”.

A la luz de los argumentos esgrimidos,  considero que se hace patente la continua vulneración que se están produciendo de derechos fundamentales con reconocimiento internacional y estatal, tanto por la propia situación de detención de personas que no han cometido delito alguno como por el trato y circunstancias tan lamentables que tienen que sopesar. Por último, me gustaría denunciar la actuación  en política de extranjería que están llevando a cabo las autoridades estatales e internacionales, que nos están llevando a esta situación. Por ello, hago un llamamiento a la sociedad civil a la movilización pacífica en contra esta injusticia y en defensa de los derechos humanos fundamentales.